Junto con el clima social y político de Irlanda, la cocina del país también ha cambiado, evolucionado y se ha transformado. La cocina tradicional irlandesa está fuertemente marcada por sus cultivos y animales de granja, así como por la patata, que se introdujo en la segunda mitad del siglo XVI y se convirtió rápidamente en un ingrediente popular por su versatilidad. Irlanda es el lugar ideal para probar especialidades que no se pueden encontrar en ningún otro sitio, como el estofado irlandés, el bacon y la col, el boxty, el coddle y el colcannon.