Desde los rigatoni y el risotto hasta el tiramisú, que está para chuparse los dedos: la cocina italiana no tiene parangón. Contrariamente a la creencia popular, la cocina italiana es extremadamente diversa. El norte y el sur de Italia tienen cada uno su propio carácter culinario y ofrecen diferentes variaciones de los mismos platos. Sin embargo, una cosa que ambas regiones tienen en común es su amor por la sencillez, ya que los chefs italianos tienden a utilizar de dos a cuatro ingredientes principales y se centran en la calidad en lugar de en una cocina complicada. Así que, sea cual sea la región italiana en la que te encuentres, te esperan platos emblemáticos y vinos excepcionales.